Conferencias



DIAGNÓSTICO Y OBSERVACIÓN EN EL AULA DE ED. INFANTIL/ Mª Dolores Granero Fernández y Mª Antonia Vidal Antón.

Se habla del camino, del recorrido que se lleva a cabo hasta llegar al diagnóstico y de cual es la contribución del maestro al mismo.
Se realiza una distinción entre alumnos con necesidades educativas especiales, pudiendo observar tres grupos:
- Por encima de la media: precoces, superdotados, de altas habilidades.
- Por debajo: alumnos con problemas evolutivos, neurológicos o motrices.
- Sociales: ambientales y familiares.
Para todos ellos debemos de tener respuesta, y ésta debe de ser preventiva y compensadora. Si un niño llega al colegio con un diagnóstico y dictamen de escolarización, el equipo docente estudia su expediente y se establecen los mecanismos de atención que necesite. A veces van a llegar escolarizados por vía ordinaria y se van a detectar posibles problemas. No tenemos que tener ansiedad por diagnosticarlos.
Hay que tener en cuenta cuántos factores influyen en el diagnóstico:
En la etapa de infantil, la edad es determinante en la evolución de la maduración del niño. Hay una diferencia significativa entre un niño de 3 años nacido en Enero y otro en Diciembre; para la necesidad educativa también influyen los diferentes ritmos de desarrollo y estilos de aprendizaje; la interacción con sus iguales influye positivamente en su evolución; hay que tener en cuenta que factor fundamental para trabajar en esta edad es la comunicación, el lenguaje, si no está desarrollado, como ocurre en muchos casos, dificulta el proceso de detección.
Cuando se detecta alguna anomalía, se debe realizar una observación más sistemática en el aula, patios de recreo, etc. Para ello se emplea una ficha de incidencias, donde se refleja el nombre del alumno, la fecha, y la conducta observada. También recogeremos información de los padres mediante la ficha de recogida de datos, donde se refleja el nombre del alumno, fecha, asistencias, motivo y observaciones.
Tras la recogida de datos hay que evitar ``etiquetar´´ antes de tiempo a cualquier alumno, y hablar sólo de las conductas que se observan para ver si se dan también en casa.
Se pueden extraer varias conclusiones:
- Carácter preventivo y compensador de la atención en infantil.
- El diagnóstico y la intervención en infantil no siempre es rápido y fácil.
- La observación directa es la técnica principal y no sólo con los niños con necesidades educativas especiales.
- Los diagnósticos no se corresponden netamente con una patología.
- La adquisición del lenguaje es fundamental para ayudarnos en el diagnóstico.
- Es más importante que el niño se integre, adapte e interactúe antes que avance en el currículo.




APOYO Y ORIENTACIÓN EN EL AULA DE ED. INFANTIL. ESTRATEGIAS Y RECURSOS PARA LOS MAESTROS/ Rosa Nieves Fenollar.


En esta conferencia se destaca la labor que realizan los servicios de apoyo y orientación en los centros educativos, así como las funciones que realizan y las distintas medidas y métodos en que se basan para mejorar la situación de alumnos con necesidades educativas específicas.
Se habla del orientador como pieza clave para complementar el punto de vista del maestro, por lo que no hay que sentir rechazo hacia él. Actúa como un colaborador especialista en dificultades de aprendizaje, y dispone de un horario sin alumnos para estudiar sus problemas.
La atención de un orientador a un centro educativo puede ser semanal, quincenal o mensual, pero a mi parecer es muy escasa, por lo que hay que priorizar actuaciones.
Los servicios de orientación asesoran y orientan para el desarrollo de medidas de apoyo específico a los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo. Éstos abarcan tanto necesidades educativas especiales, como altas capacidades intelectuales, integración tardía en el sistema educativo…
También se habla del Plan de Atención a la diversidad (PAD), que incluye actuaciones generales, medidas ordinarias y específicas de respuesta educativa y programas específicos.
Como medidas de apoyo ordinario se destacan determinadas estrategias organizativas y metodológicas, como refuerzo o apoyo individual en grupos ordinarios, agrupamientos flexibles y desdoblamiento…
En cuanto a las medidas de apoyo específico, se habla de programas organizativos y curriculares para aquellos alumnos en los que las medidas ordinarias no dan resultado.
Se considera muy importante la intervención de los diferentes profesionales y la organización del equipo del centro.
La atención al alumnado con necesidades se realiza según un plan de actuación anual, y se basa en la implantación de programas y medidas, como pueden ser: Programa de prevención y detección de dificultades en Ed. Infantil; detección y evaluación psicopedagógica de alumnos con sospecha de déficit asociado a discapacidad; elaboración y seguimiento de la adaptación curricular; asesoramiento en la implantación y desarrollo de actuaciones de mejora de la convivencia en el centro o en el grupo-clase…
Los canales de comunicación son el EOEP, la CCP (Comisión de coordinación pedagógica) y los ciclos. Además existen los canales de comunicación no oficiales como la sala de profesores, pasillos, recreos, etc…
El informe psicopedagógico debe de servir para orientar la respuesta educativa que se va a tomar. El informe hay que leerlo, comprenderlo, compartir la información del mismo y consensuar las líneas de actuación.





            ENTREVISTA A PADRES/ Mª Ángeles Antelo

Mª Ángeles Antelo habla de su experiencia al trabajar con personas que presentan algún tipo de discapacidad.
Destaca la situación de las familias de niños con discapacidades antes de llegar al colegio, porque muchos de los sentimientos y actitudes se van a mantener en el tiempo.
Señala el proceso de duelo del niño no nacido (ya que se espera que el niño sea ``normal´´) y de aceptación y asimilación del niño que ha llegado. Al principio se tiene sentimiento de culpa, sobretodo por parte de la madre, ya que en ocasiones se pregunta qué ha hecho mal, y la incertidumbre de si se va a ser capaz de sacar adelante a ese hijo/a con dificultades. Además, hay cierta sensación de soledad y es difícil digerir el impacto por parte de la familia.
Normalmente, el niño con problemas acude a médicos especialistas, psicólogos, pedagogos, fisioterapeutas, servicios de atención temprana,…pero cuando llega a la edad escolar, enfrenta un momento delicado, porque hasta ese momento el niño ha acudido con los padres a tratamiento y solo ha estado en contacto con niños con problemas. Es difícil afrontar la realidad, bien sea al ser escolarizado en un centro específico, con niños con situaciones incluso peores, o en un centro ordinario, donde se piensa la mala suerte que se ha tenido al observar a otros niños que no presentan necesidades educativas especiales.
Se tiene que tener mucho tacto con esos padres y no ser ni excesivamente animosos ni demoledores. Hay que desdramatizar la situación, si que el niño tiene unas dificultades y limitaciones, pero los profesionales del centro deben conseguir formar un equipo, para que el niño desarrolle al máximo sus capacidades y posibilidades.
Cuando el niño llega al aula, hay que tener disponibilidad a estar abiertos a acoger a ese niño y asumir el esfuerzo que nos va a acarrear. Debe de existir una confianza mutua y una comunicación abierta, fluida y sincera con los padres. Estos deben colaborar para que el trabajo en el aula tenga su continuidad en casa. Si se dan estas condiciones podremos llevar las riendas de su proceso educativo, y derivar y colaborar con el resto de profesionales que tengan que intervenir: logopedas, orientadores, fisioterapeutas…
No hay que tener prisa en diagnosticar. El apoyo entre todos los profesionales es fundamental. A los padres les tranquiliza comprobar que se trabaja en equipo.
Los niños con problemas normalmente se integran bien en las clases, y para sus compañeros es un aprendizaje para aceptar, ayudar y tolerar a una persona diferente.
Es importante que no se dupliquen tratamientos. Debe existir como se ha dicho anteriormente colaboración y coordinación entre el servicio de orientación, los especialistas y los profesores. Es importante que los padres vean que se va por la misma línea por el beneficio del niño.
Cuando se presenta el caso de un niño con dificultades, pero que todavía no está diagnosticado, debemos actuar con los medios de los que dispongamos, y ante todo, no agobiarnos. La referencia que se tiene en el diagnóstico es el orientador del centro. Cuando se detecta algo hay que acudir a él.


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